Drawback sube a 4%: ¿Qué efectos tendrá esta medida?

La noticia sorprendió a empresarios del sector. Expertos señalan que no se deben descuidar reformas pendientes.

Hoy entra en vigencia el decreto supremo emitido por el MEF que amplía de 3% a 4% la tasa del régimen de restitución de derechos arancelarios, también llamado drawback. El incremento de este beneficio para los exportadores será temporal, pues la tasa volverá a 3% el 1 de enero del 2019. 

La noticia fue recibida con sorpresa por los empresarios del sector, pues esperaban su puesta en marcha en enero del 2017. “Es una buena señal del gobierno”, afirmó el presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Mario Mongilardi.

La medida aliviará el escaso dinamismo de las exportaciones, agregó Juan Mendoza, director de la maestría en Economía de la Universidad del Pacífico. ÁDEX estimó que los envíos al exterior crecerían 0,8% este año, en un contexto de industria manufacturera en caída por tres años y un subsector textil que retrocedió 10,2% hasta agosto. 

“Parte de los beneficios servirán para pagar deudas corrientes”, apuntó Óscar Vásquez, gerente senior de Aduanas y Comercio Exterior de KPMG en el Perú. 

—Efectos—
Mongilardi calculó que el impacto de la medida se vería recién en la segunda mitad del próximo año. “Hay economistas que prevén que ayudará a un crecimiento [exportador] de entre 10% y 20% el 2017”, añadió Vásquez.

Sin embargo, el líder gremial enfatizó que la notoria falta de competitividad del sector no se resolverá solo con elevar la tasa del drawback.

“El efecto de la medida es muy limitado”, concordó Luis Alonso García, socio del Estudio Echecopar. Al igual que Mongilardi, sostuvo que hay una tarea pendiente en reducir los costos logísticos –que pueden significar hasta un sobrecosto de hasta 50%– por la deficiente infraestructura y el exceso de trámites que ralentizan los procesos de exportación. “Tampoco se ha aprovechado del todo los tratados comerciales firmados.

Hace falta una oferta exportable estratégicamente pensada para posicionarnos en el mundo”, refirió García.

Otro tema en el tintero es la mejora en la preparación del capital humano, acotó Vásquez. “Un ajuste importante que aparentemente no quieren enfrentar ni el gobierno ni los gremios es la eficiencia del mercado laboral, que reduce la productividad del sector”, reforzó Mendoza.

El impacto de ejecutar estas reformas de fondo sería mucho más decisivo. “Las exportaciones dependen de otros factores. No hay evidencia de que se exporte más por elevar el drawback”, aseguró Enzo Defilippi, ex viceministro de Economía del gobierno anterior, que inició un proceso de reducción de este beneficio.

Para él, es contradictorio perforar la caja fiscal con el alza del drawback en vez de invertir en proyectos de promoción exportadora. “Mientras se recortan los presupuestos de los ministerios de Justicia o Salud para cumplir con los objetivos fiscales, se regala plata al exportador”, argumentó.

“Es un mecanismo que no es sostenible en el tiempo. No se puede ser eficiente a través de subsidios permanentes”, puntualizó Mendoza.

Fuente: El Comercio

Imagen: Pixabay/USA-Reiseblogger

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El alza del drawback incrementará la competitivad de los exportadores

La tasa del drawback subirá de 3% a 4% entre el 2017 y el 2018, sin embargo economistas no llegan a consenso sobre su impacto.

El anuncio de la restitución en un punto porcentual de la tasa de drawback –régimen que permite la devolución de aranceles de importación– de 3% a 4% ha reavivado el debate sobre la pertinencia de esta medida para elevar la competitividad del sector exportador cuya tendencia a la baja se mantiene desde hace varios años.

El titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Eduardo Ferreyros, precisó que la medida se aplicará de forma temporal entre el 2017 y el 2018 y estimó que el costo al Estado sería de US$60 millones anuales.

Carlos Paredes, profesor de la Escuela de Posgrado de la Universidad del Pacífico, prevé que el impacto para las arcas del Estado será aun mayor y para recuperar estos recursos –a través del Impuesto a la Renta– se necesitaría que el sector no tradicional aumente en más de US$1.000 millones sus envíos al año.

Por ello, considera que no es oportuno incrementar la tasa deldrawback, más aun si antes no se reformula la manera en la que se calcula, ya que no es proporcional al abono por aranceles hecho por el exportador.

El ex viceministro de Economía Enzo Defilippi consideró que eldrawback es un subsidio que distorsiona el comercio. “Es discriminatorio. La única razón por la que no lo eliminó el gobierno anterior fue porque tras la desaceleración de la economía, muchas firmas cayeron en crisis”, refirió.

Sostuvo además que su aplicación es un contrasentido, ya que no existe evidencia de que por sí solo esto eleve el volumen exportable. “En vez de restituir la tasa a 4%, debería invertirse en mayores programas de apoyo a las pymes”, señaló. 

Sin embargo, en un contexto en el que las exportaciones peruanas no tradicionales aún no se recuperan, permitir una tasa mayor de drawback es el salvavidas que ayudará a reflotar la actividad exportadora en el corto plazo, sostiene Óscar Vásquez, gerente senior de Aduanas y Comercio Exterior de KPMG Perú.

“Es una medida que puede ayudar a la mejora de la competitividad a través del precio y podría ser el empuje necesario para retomar el ritmo de crecimiento del 2012. Ello, si además se considera facilitar su acceso a las pymes, que en la práctica no pueden gozar de este beneficio”, anota Vásquez.

En ese sentido, Mario Mongilardi, presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), sostiene que la restitución de la tasa de drawback será oxígeno para las firmas de sectores de mano de obra intensiva, como el textil y el de confecciones.

Pero, conocedores de la temporalidad de la medida reconocen, al igual que la Asociación de Exportadores (ÁDEX), que aún hay temas por resolver en materia regulatoria y barreras burocráticas, de infraestructura y costos logísticos, para ganar competitividad. “No es posible que sea más barato traer un contenedor de China que de Pucallpa”, anota Mongilardi.

Es justamente la reducción de barreras y trámites y el rol de la innovación lo que tendría mayor impacto en la competitividad, incluso por encima del drawback, recuerda el periodista especializado en comercio exterior Darwin Cruz.

Y es que, en el largo plazo, la aplicación de medidas de reembolso de aranceles debería desaparecer, remarca Defilippi.

Fuente: El Comercio 

Imagen: Pixabay/Lalmch